Es la cueva de los extremos, de los
que buscan la tranquiliadad absoluta, del que
tenga alma de ermitaño
y
le guste la pureza
de la arquitectura popular, de los que quieren
el lugar más retirado, más escondido... Esta
cueva se encuentra a 350 metros del conjunto, totalmente
aislada en medio
de
los espartales. Es la más rústica pero tiene
mucho encanto. Tiene 2 dormitorios dobles y uno individual
-por él hay
que pasar
para alcanzar
el cuarto de aseo-, una sala de estar-comedor y una pequeña
cocina que lo tiene todo menos el lavavajillas.
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